Si existe un poeta del siglo XX en el que la vida y la obra se hermanan sin impostura, éste es Miguel Hernández (1910-1942). Poeta de la sencillez y de la pureza, su poesía está limpia de artificios y cargada de gran emotividad, y revela una actitud crítica hacia un mundo lleno de injusticias. Sin duda alguna, uno de los más grandes poetas de la literatura española de todos los tiempos.
Miguel Hernández (Orihuela, 1910–Alicante, 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior, hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27». Partcipó en la Guerra Civil, en el bando repúblicano, y fue detenido y encarcelado en la prisión de Alicante, donde murió de tuberculosis en 1942. Entre sus obras más destacadas se encuentran Perito en lunas, El rayo que no cesa, Viento del pueblo, El hombre acecha y Cancionero y romancero de ausencias.